09/11/06
Multas
Ayer me pusieron la segunda multa de mi vida, y las dos han sido por lo mismo, por estacionar en un sitio inadecuado. Soy consciente de que, ambas veces y con el reglamento en la mano, era claramente merecedor de la sanción porque mi coche, efectivamente, estaba estacionado donde no debía estar, pero es que hay veces que uno no entiende las cosas que ocurren.
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La primera vez fue por dejarlo justo enfrente de una tienda de informática donde me iba a comprar un ordenador. La puerta de la tienda es de cristales así que perfectamente podía ver mi coche en todo momento. Delante y detrás del mío podrían haber unos 10 coches en total, todos aparcados irregularmente. Me despisté unos treinta segundos hablando con uno que había allí y que me preguntó si el ordenador que le iban a dar esa misma tarde estaba bien, es decir, si había gastado bien su dinero. Por supuesto, le dije que si, que era buenísimo, no era plan de joder ilusiones ajenas. En esto, me doy media vuelta y me veo a un policía, libreta en mano, apuntando mi matrícula.
Salgo y le digo que no, que estoy aquí, que ya me voy. El tío me dice que no hay nada que hacer, que ya lo ha escrito. Pero vamos a ver, a mí qué más me dará que lo hayas escrito ya, cómo puede ser que habiendo un montón de coches delante y detrás del mío, me multes a mí. El tío me dice que antes de multar a los que estaban detrás de mí, los conductores se han ido subiendo a su coche porque lo han visto llegar, y que como la denuncia ya la tenía escrita entera, al llegar al mío sólo era necesario escribir mi matrícula, y como ya la había escrito, ya estaba denunciado. El razonamiento tenía pocas lagunas, pero mi cerebro lo procesaba con lentitud debido a que estaba ocupado en luchar contra mis ganas de cagarme en su puta madre.
Al final, me multó, por supuesto, pero nunca me llegó la notificación a casa, así que como esas cosas prescriben a los 3 meses, hasta luego cocodrilo.
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Esta segunda ha sido aún mejor. El sitio donde aparco cada mañana es un parque abandonado donde lo hacen otros 40 coches más. Por la lluvia de estos días, se ha convertido en un barrizal, lo cual provocó el martes que un coche tuviera que ser rescatado por la grúa. Ayer, cuando llegué, decidí aparcarlo justo al lado del parque, en una calle peatonal por la que no pasa absolutamente nadie salvo los que viven en el edificio que hay al lado, por la que no circula ningún coche, sin carreteras cercanas salvo una autovía y de una anchura aproximada de 6 metros, es decir, por mucho que mi coche estuviese allí aparcado, no estorbaba a nadie.
El caso es que ayer aparcaron allí, igual que yo, otros cuatro o cinco coches. Cuando me iba a casa, ya en la autovía, me di cuenta de que me habían multado, el papelito amarillo estaba puesto en mi limpiaparabrisas derecho. Cuando llego, lo cojo y leo “estacionamiento en zona peatonal”. Me cago en tu raza, 72 euros.
Empiezo a plantearme cómo puede ser que me hayan multado allí. No consigo comprenderlo. Esta mañana llego y lo primero que hago al aparcar, esta vez en el barro, es acordarme de toda la familia del que me multó. Miro a una pared y leo una pintada que pone “me multas por aparcar en el jardín, incompetente h.p.”. Bueno, parece ser que no he sido el primero.
Me he pasado toda la mañana esperando para ver si venían otra vez a multar. Efectivamente, a las 11:30 aproximadamente he visto llegar a un policía en moto. Rápidamente me he acercado a la ventana, a ver qué hacía. El tío ha llegado hasta el final de la calle peatonal, ha vuelto,
ha pasado por delante de mí, ha puesto una cara de decepción que tendría que haber inmortalizado con una foto para que la vierais, y se ha ido. Vaya cabronazo. Parece ser que en su ronda diaria se encuentra este jardín escondido, porque esa es otra, desde la carretera ni siquiera se ve casi, y mi coche mucho menos, es decir, el tío se da paseos por allí a ver si caza algún coche en la dichosa calle peatonal para clavarle la multa.
Estas cosas tocan los huevos, y mucho. Sobre todo cuando día a día te encuentras con coches estacionados en los sitios más insospechados, taponando impunemente entradas y salidas de garajes, en doble fila impidiendo que otros puedan sacar su coche,… sólo hay que darse un paseo por el centro de Murcia para verlo, y este tío no tiene otra cosa que hacer que buscar una puta calle peatonal de un puto jardín abandonado. Los hay tocapelotas.
En fin, voy a ver si esta vez tampoco me llega la notificación, y si me llega, agotaremos todo recurso legal que se pueda interponer. Lo último, además de salir corriendo, es pagar.
Saludos
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Comentarios
Os dejo en el album una foto tomada del google-earth en la que he marcado exactamente el sitio donde aparqué y me pusieron la multa.
No se ve muy bien, pero sí queda claro que hay que tener mala hostia para entrar allí a poner multas.
Saludos
Anotado por: Dani | 09/11/06
Pues aparca donde se puede hacer y no te saltes la ley. A ver si voy a llamar a Garzón para que te meta 17 años de prision.
Julichao.
Anotado por: Julian | 09/11/06
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